Gracias audiencia
Tras unos años de persecución televisiva, por fin, parece que los concursos basura van perdiendo fuelle. Aquellas conversaciones que te perseguían por cualquier rincón de la ciudad ya no siguen sonando en los oídos. Ponencias, mítines, conferencias sobre quien podía salir de la casa o de la academia. Monólogos de gente absorbida por los concursos, de gente, que incluso, se metía en la piel de los concursantes. Palabras que han dejado de sustentarse en el espacio. No. No han desaparecido no nos dejemos engañar. Tampoco han desaparecido los programas que provocaban esos ansiados e imprescindibles debates, pero han ido cayendo. ¡Españoles, Operación Triunfo ha muerto! ¡La audiencia de Gran Hermano ya no es lo que era!
Se acabó el tirón expectante de lo nuevo, el boom de los programas experimento. Parece que la audiencia ha ido cansándose de tanta edición repetida, un año tras otro, cada vez peores concursantes y peores ajustes para darle algo de gracia a la siguiente edición. Me alegra muchísimo que la audiencia vaya echándose atrás en su aguerrido afán de anteponer las vidas de los concursantes a la suya propia. ¿Cuántas veces hemos visto y oído a gente sentimentalmente afectada por un triunfito o granhermano, en vez de centrarse en su vida que ya tiene suficientes problemas?
No sé, exactamente, cuál ha sido la pérdida de interés social por esta programación, pero no deja de congratularme poder ir en el transporte urbano y escuchar conversaciones normales. No creo que desaparezcan para siempre, tendrán un hilillo de audiencia y aparecerán nuevas adaptaciones de aquellas primeras apuestas, siempre habrá gente más pasional. Es lo mismo que ocurre con el fútbol. Cuántos años de historia y cuántos millones de aficionados que no distinguen la barrera del entretenimiento con el fanatismo. Espectadores afectados psicológicamente por el devenir de sus equipos. Lo mismo, lo estamos observando en personas con el televisor encendido las 24 horas, para ver que le dice el Manolo a la Pili y si discuten o se lían.
Hoy, quiero agradecer a la audiencia su apuesta por dejar de respaldar a las cadenas televisivas. Espero y deseo que vaya a más. Que un día, realmente sepamos aprovechar el poder que tiene la audiencia para crear una televisión útil y acabemos con la telebasura. Entonces, crearemos dinámicas de grupo en las que seremos capaces de decir:Hola, me llamo Carlos. Yo veía OT.- TE QUEREMOS CARLOS-.
4 comentarios
Jesús Alonso -
verónica -
carmen -
paskimix -