Rodeados por la Industria Manga
Han pasado muchos años desde aquellas series de televisión como Heidi, Marco, Mazinger Z, Comando G
Pero el mundo Manga no ha parado de crecer llegando a todos los rincones del planeta. La respuesta a esa difusión del dibujo de animación japonés ha sido la aparición de numerosos grupos de adolescentes (y no tan adolescentes) que con páginas web, foros, chats y asociaciones han seguido incrementando los tentáculos de esta industria.Las series y películas han conectado con la gente en todo el mundo. Por su temática agresiva o su forma de entender el mundo, los dibujos japoneses han conseguido el fanatismo que hasta hace unos años sólo había producido la factoría Disney. Ahora la variedad de títulos y productos de marketing de producción japonesa no tienen nada que envidiar al monopolio del desaparecido creador de Mickey. Un dato a tener en cuenta, es que el Salón Manga de Barcelona es el más importante de Europa, donde se reúnen las distribuidoras más importantes y se promocionan todas las novedades. Estas ferias se llenan de fans de los creadores japoneses y se aprecia el auténtico alcance de esta industria.
El último lanzamiento de los laboratorios asiáticos es la serie Berserk, que aparecerá a la venta en DVD. Hay muchas series a la venta sin contar con las que están en emisión en los canales televisivos. Y los que siguen estas series crean páginas web, foros y chats sobre ellas. Conocen perfectamente los personajes y los argumentos y contenidos de las historias y recreaciones japonesas.
Existe un mundo paralelo a las películas convencionales, el Mundo Manga.
De nuevo Julia Otero y su equipo de trabajo nos deleitó con una interesante tertulia en su programa.
Ayer se dieron cita en TVE 1 viejos conocidos. Programa nuevo, pero regreso de una gran periodista. Programa nuevo, pero regreso de dos eternos famosos de la política nacional.
Tras unos años de persecución televisiva, por fin, parece que los concursos basura van perdiendo fuelle. Aquellas conversaciones que te perseguían por cualquier rincón de la ciudad ya no siguen sonando en los oídos. Ponencias, mítines, conferencias sobre quien podía salir de la casa o de la academia. Monólogos de gente absorbida por los concursos, de gente, que incluso, se metía en la piel de los concursantes. Palabras que han dejado de sustentarse en el espacio.