"EL MENSAJERO DEL MIEDO"Denzel Washington parece que sigue sin encontrar la película adecuada y su trayectoria no toma un rumbo ascendente. Pese a sus maneras de buen actor, el americano no termina de compaginar su talento con un gran guión y una buena dirección. Todas las películas que ha estado realizando en los últimos años han pasado sin pena ni gloria por las pantallas. Pese a sus
dos Oscars (actor secundario y principal) y sus nominaciones años atrás, parece que se ha especializado en films de acción y no encuentra la cinta que saque de él todas sus virtudes interpretativas. En esta última, a pesar de ser un remake horrible, tiene algunos momentos interesantes y de gran interpretación, pero el conjunto de la película lo absorbe por la falta de recursos de la película y sobre todo de su director Jonathan Demme. El actor sólo puede aportar peso específico a la película con la aparición de su nombre entre los intérpretes.
Otra desafortunada partícipe de la película es
Meryl Streep. Una
gran actriz consagrada y siempre ligada a películas de gran fondo temático y de buena realización, que también pasará desapercibida con esta película, infrautilizada en un personaje que le queda pequeño. Al contrario que Denzel Washington, en la lista de películas interpretadas encontramos muchas que han supuesto un reconocimiento internacional e incluso consideradas mitos del cine mundial, siendo ella misma una diva del cine norteamericano.
La película presenta en su comienzo un guión interesante, pero que va perdiendo interés a lo largo que se suceden los minutos, viéndose con antelación el desenlace y sobrando mucho metraje. Basándose en la implantación de chips en los cuerpos de soldados americanos a modo de experimento, la película se pierde entre la presentación de uno de ellos a vicepresidente del gobierno y una red internacional de control económico y de terrorismo político. Otra patética demostración de los miedos americanos a la pérdida de poder mundial y a ser invadidos y dominados por el resto de paises.
Basada en su
homónima de 1962, interpretada por
Frank Sinatra y
Ángela Lansbury entre otros, no entiendo cuál es su objetivo si no mejora su antecesora. Otra más a la lista de intentos fallidos.